1 de julio de 2024

Me cuesta mucho alejarme de mis amigues, tendría que trabajar la dependencia emocional

 Hace unos días me dejó una amistad, algo que un poco se hizo habitual. Esta vez fue distinto: me avisó. Supongo que quiso terminar con la conciencia limpia o remediar otros altercados que habíamos tenido previamente. No funcionó. Quizás se dió cuenta de comunicarlo tarde y ya no había necesidad o en el fondo todxs lo sabíamos menos la persona en cuestión. 

Respecto a cómo se dieron las cosas y en qué momento hay muchas quejas, todas implican que ni siquiera hubo un momento en el que importara algo de lo que yo podía llegar a necesitar. Todas las respuestas que encontré fueron lo bien que me va a hacer y bla. Hoy por hoy no lo puedo ver e intento ser grande y todo pero después me dicen una cosa sin importancia y mi cerebro vuelve a pensar que nunca nadie me va a querer como me gustaría.  

Además de las cosas típicas de estar duelando a alguien surgieron un montón de recuerdos en los que yo estaba pronosticando lo inevitable. Como cuando de grande te das cuenta que ciertas acitudes eran de mini lesbiana pero no sabías ni qué significaba. Es interesante aunque mucho menos gracioso.

Encima perdí a mi gurú de la tecnología y ahora tengo que aprender a descargar programas. Eso me está dando más dolor de cabeza que la tristeza en sí. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario