25 de marzo de 2013

A veces quiero llorar mucho mucho porque soy tan inútil para ciertas cosas que no encuentro otra reacción. De todos modos no me divierte hacerlo así que me lo reservo. Pero si no me molestara creo que llorar sería mi pasatiempo favorito.
Las razones se dividen casi por la mitad entre 'conocidas' y 'desconocidas'. Ambas duelen lo mismo.
Hoy hubo razones, la de ser inútil, no saber qué hacer, terminar haciendo todo mal, lo común, qué se yo. Igual me guardo la tristeza para un día en el que valga la pena. Porque tuve un fin de semana tan lindo que terminarlo de esta forma, y encima con esta lluvia, sería cagarlo un poco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario