8 de mayo de 2011

He dicho.

Esto es el colmo. No sé si hice bien por decirte las cosas por ahí. No sé si lo leíste o no. Puede que lo hicieras. Tampoco te pregunté. Sinceramente, si no me contestaste, existía la posibilidad de que no te importara, y no tengo ganas de descubrir eso. Sólo una cosa me quedó: la tranquilidad de saber que lo dije. No, no funcionaría guardármelo (tenés derecho a sentirte tocado por la frase anterior). Por ahí me hice la cabeza y ni te diste cuenta. Al menos eso espero/quiero creer.

Ok, lo leíste. Bárbaro. Hace tres días, y recién hoy me lo dijiste. En vez de decirme podemos hablar? sólo afirmaste que lo ibas a responder, hoy ¿Cómo se supone que debo sentirme al respecto? ¿Bien? ¿No podías decírmelo ahí? Encima el poco interés que mostraste...

2 comentarios:

  1. Esto es lo de la Melli.
    Me bosta el hecho de que cuando egresemos, voy a salir convertida en toda una detective privada, porque no contás un choto y a mi no me sirve.

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  2. Lado positivo, vas a saber muchas cosas. Jé

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